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Economía

«Sin el acuerdo tendríamos menos dólares, actividad y empleo y más inflación»

El ministro de Economía habló con Télam en Moscú, donde formó parte de la comitiva del Presidente en su visita a la Federación Rusa. Admitió que el entendimiento con el Fondo se alcanzó a partir de las «alternativas realmente existentes» y subrayó que el Gobierno optó por ir «un paso hacia adelante y no hacia lo desconocido».

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El ministro de Economía, Martín Guzmán, afirmó que sin el acuerdo que la Argentina alcanzó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) el país tendría «menos dólares, menos actividad y menos empleo y más inflación», y estimó que la letra chica del entendimiento final se terminará de definir en las próximas tres semanas.

En una entrevista con Télam en Moscú, donde formó parte de la comitiva del presidente Alberto Fernández en su visita oficial a la Federación Rusa, el titular del Palacio de Hacienda admitió que el entendimiento con el Fondo se alcanzó a partir de las «alternativas realmente existentes» y subrayó que el Gobierno optó por ir «un paso hacia adelante y no hacia lo desconocido». «Nadie en nuestra fuerza política está alegre con tener al FMI en la Argentina, pero es una realidad.

Lo trajo el gobierno anterior y está toda esa deuda. Elegimos la alternativa más razonable; el acuerdo era lo más sano para el país», puntualizó en diálogo con esta agencia tras una intensa jornada de contactos con funcionarios, empresarios y representantes del sector financiero de la Federación Rusa.

Los siguientes son los tramos principales de la entrevista con Télam en la que Guzmán habló sobre la negociación sobre la que aún resta continuar con el Fondo, la inflación, los subsidios, la llegada de inversiones y los desafíos para los próximos años de la economía argentina.-Télam:

El Presidente ya se fue a China, pero usted sigue en Moscú. ¿Con quiénes se reunió hoy y qué resultados puede anunciar de esas conversaciones?

-Martín Guzmán: Estuve en la mañana del viernes con mi par de Rusia, el ministro Siluanov, con quien nos vemos en el G20, y, como siempre, fue una muy buena reunión. Durante el resto del día tuve reuniones con el sector privado. Estuve con quince empresarios de la economía real y financiera de Rusia: energía tradicional y renovable, infraestructura, industria, agroindustria, tecnología y también el sector financiero. Previendo que el comercio bilateral crezca, es importante que haya financiamiento para ello.

-T: ¿Hubo acuerdos en ese sentido?
-MG: Una de las reuniones fue con el director del Eximbank y hablamos de financiamiento para las importaciones y exportaciones entre Rusia y Argentina. Es importante complementar el diálogo con los actores de la economía real con su contraparte financiera. Pero esto es una agenda que se va construyendo. Las oportunidades se dan entre los privados y el Estado juega un rol coordinador para facilitar las oportunidades de inversión del sector privado. Ya tuvimos una visita de alrededor de treinta empresarios rusos a la Argentina. En nuestra agenda bilateral, en cada país al que vamos, buscamos potenciar estas oportunidades.

-T: Más allá de la retórica política, ¿cuáles hubieran sido las consecuencias concretas para la economía argentina si no había acuerdo con el Fondo Monetario Internacional?
-MG: Entre 2018 y 2019, se desembolsaron 44.500 millones de dólares del programa stand by. La gran concentración de vencimientos de esa deuda se da entre 2022, con 19.000 millones, y 2023, con 20.000 millones, entre capital e intereses. Argentina no tiene esos dólares para pagar. Si quisiéramos forzar algo que no se puede, que es amortizar una parte de esa deuda en los próximos dos años, implicaría que el país tenga menos disponibilidad de dólares.

Cuando hay menos dólares, hay menos actividad económica, menos empleo y más inflación. Si no se hubiese hecho un acuerdo y el país no pagaba, también habría habido menos dólares que los que hay con un acuerdo con las bases que se alcanzaron, porque habría menos financiamiento por parte de los bancos multilaterales de desarrollo que nos prestan y también por parte de los acreedores bilaterales. Además, posiblemente, habría salida de dólares de la Argentina. Otra vez: menos dólares, menos actividad, menos empleo, más inflación. Hubiese sido un golpe al proceso de recuperación económica que la Argentina está transitando. Siempre hay que comparar entre alternativas.

-T: ¿Había otras, además de este acuerdo o ninguna?
-MG: Por ejemplo, un acuerdo de un fuerte ajuste fiscal que hubiera descarrilado la recuperación económica. En ese caso, la comparación entre acordar o no acordar sería muy diferente de la que fue. Elegimos entre la alternativa de un acuerdo sobre pilares razonables o el escenario de que explicaba antes. Nadie en nuestra fuerza política está alegre con tener al FMI en la Argentina, pero es una realidad. Lo trajo el gobierno anterior y está toda esta deuda. La comparación fue entre este acuerdo o el default. Elegimos la alternativa más razonable, que era un paso hacia adelante y no hacia lo desconocido.

-T: ¿De dónde partieron los negociadores del Fondo y de dónde la Argentina en cada uno de los aspectos más difíciles de la negociación y hasta dónde cedió cada uno?
-MG: Fue una negociación bien compleja, en un escenario geopolítico también complejo. Cuando yo hablé con los gobernadores, el Fondo partía de un esquema fiscal que, desde nuestro punto de vista, hubiese desestabilizado la recuperación económica, porque pedían una contracción del gasto real. El 7 de enero, la negociadora del FMI recibió mandato para una negociación final. En los siguientes veinte días, hubo una serie de movimientos, sobre todo en lo fiscal. Llegamos a acordar que el Estado no tuviera que contraer el gasto real, sino moderar su expansión. En la práctica, se invertirá sustancialmente más en capital público, pasando de 1,4% del PBI en 2021 a 2,2% como base en 2022 y, si llegase a haber financiamiento adicional de organismos multilaterales, podría ser mayor y, al mismo tiempo, tendremos más recursos para la ciencia y la tecnología, lo que nos daría más capacidad de generar conocimiento y aplicarlo a la producción. Teniendo en cuenta las alternativas, el acuerdo era lo más sano para la Argentina.

-T: ¿Qué plazos manejan para llegar al memorándum y la carta de intención?
-MG: Nos propusimos que sean casi cuatro semanas desde el día del anuncio y estamos trabajando en ello.

-T: El acuerdo plantea como meta la reducción del déficit y no del gasto, es decir que deja abierta una ecuación entre gastos e ingresos. ¿Cuál es su estrategia para cumplir esa meta sin contraer la economía?
-MG: Efectivamente, se buscará reducir el déficit fiscal sin contraer el gasto real. Al contrario, el gasto tendrá una moderada expansión. Esto ya ocurrió en 2021, con una muy fuerte reducción del déficit fiscal primario, de 3,5% del PBI, al mismo tiempo que el Estado tuvo un rol expansivo contra cíclico que apuntaló la recuperación económica y conllevó una expansión del gasto real. Mostramos que se puede.

-T: ¿Y sobre el sistema impositivo, qué se proponen hacer al respecto?

MG: En el acuerdo con el Fondo, el componente impositivo no tiene que ver con política tributaria sino con su administración. Nosotros ya avanzamos, con la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, en un conjunto de medidas de política tributaria que fortalecieron la recaudación con un criterio de progresividad. Ahora queremos fortalecer la administración tributaria, atacando la evasión en los segmentos altos, para proteger a los contribuyentes que sí cumplen.

-T: ¿Analiza el Gobierno un subsidio directo a la demanda con criterios de necesidad social, y discutir qué segmentos deben recibir ayuda para pagarlas?

MG: Vamos a avanzar en una reducción del monto de los subsidios energéticos en relación con el PBI. La meta es no superar el 1,7% en 2022. Para esto se va a conjugar la actualización ya publicada con la segmentación de los subsidios, que es justamente subsidiar a los usuarios con más vulnerabilidad. Venimos trabajando en un plan para focalizar gradualmente, de forma cada vez más efectiva, los subsidios al consumo de energía. Además, hoy tenemos un plan Gas vigente que compensa a la producción en un valor significativamente menor que el que estaba vigente hacía fines de 2021. Se había pasado de 7,5 a 6 dólares por millón de BTU y el plan Gas actual paga aproximadamente 3,5 desde el 1 de enero de este año. Eso también contribuye a la reducción de los subsidios. Eso nos permite, en parte, expandir otros rubros del gasto y la inversión pública que son fundamentales para el desarrollo, como por ejemplo infraestructura, ciencia y tecnología.

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Economía

John Foos cierra su producción en el país, 50 familias nuevas sin trabajo

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La histórica empresa argentina John Foos, fundada en la década de 1980 y referente de la moda adolescente en los ’90, anunció en las últimas horas el cierre definitivo de su planta de producción en Beccar, partido de San Isidro.

La compañía comunicó que antes de finalizar el mes de abril cesará por completo la fabricación nacional para enfocarse exclusivamente en la importación de productos terminados provenientes de países asiáticos.

👷🏻 De una plantilla que alcanzaba casi los 400 trabajadores en 2023, la empresa llega a este cierre con apenas 50 empleados a inicios de 2026, la mayoría de los cuales serán desvinculados. Según trascendió, la firma ofreció acuerdos de indemnización que oscilan entre el 60% y el 70%, bajo la advertencia de que podría solicitar un concurso preventivo de no lograrse acuerdos rápidos.

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Economía

Según el Indec, la canasta de crianza superó los $540 mil pesos en agosto

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El aumento en el costo de crianzas se posicionó por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto

Los hogares necesitaron entre $432.161 y $542.183 en agosto para cubrir los gastos de un niño, según su edad, de acuerdo con la canasta de crianza de la primera infancia, la niñez y la adolescencia (0 a 12 años), reveló este lunes el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).

La crianza para un menor de 1 año se ubicó en los $432.161: $131.480 fueron en costos de bienes y servicios, mientras que los $300.681 fueron gastos del cuidado. Esto representó un aumento del 17,7 % en comparación con el mismo mes del año anterior y del 0,9 % con respecto a julio.

Para la crianza de un niño entre 1 y 3 años, el costo total fue de $513.406. Ese número estuvo compuesto por $169.771 en bienes y servicios y $343.635 en cuidados. Interanualmente aumentó 17,9 %, mientras que mensualmente se incrementó un 0,9 %.

Con respecto a niños de 4 a 5 años, la canasta total fue de $430.996, compuesta de $216.224 en costos de bienes y servicios y $214.772 en costos de cuidado. Esto significó una suba del 19,3 % interanual y 0,9 % mensual.

Por último, en la franja de 6 a 12 años el costo fue de $542.183, el más alto: $268.227 en gastos de bienes y servicios y $273.956 en gastos de cuidados. Incrementos del 19,2 % interanual y del 0,9 % mensual.

Variación por debajo del IPC

De esta manera, el aumento en el costo de crianzas se posicionó por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto, el cual fue del 1,9 %.

La canasta de crianza mide los costos asociados a la crianza de niños y adolescentes desde los 0 hasta los 12 años. Toma en consideración los gastos en bienes y servicios como alimentación, vestimenta, vivienda, transporte y salud, así como los costos de cuidado, basados en el tiempo dedicado a estas tareas y valorados según la categoría de “Asistencia y cuidado de personas” del Régimen de Trabajo de Casas Particulares.

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Economía

Acindar volverá a parar en junio la producción en la planta de Villa Constitución por la caída de las ventas

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La empresa Acindar sufre el impacto de la caída en la demanda de acero por parte de la industria y la construcción producto de la recesión económica. Hay 5.000 trabajadores afectados.

La conducción nacional de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), encabezada por Abel Furlán, recibió la noticia de un nuevo parate en la planta de la empresa Acindar (Arcelor-Mital) ubicada en Villa Constitución. Según detallaron, la medida se tomaría a partir de junio y sería aproximadamente por tres semanas.

Al respecto, los argumentos que vienen sosteniendo desde la empresa para realizar diferentes ajustes se enfocan en la fuerte caída en la demanda de acero en la industria y en la construcción pública y privada, producto de la recesión económica que afecta a la mayoría de las actividades del país.

La actual política económica está poniendo en jaque a la producción industrial y los números caen en picada. Se calcula que actualmente la producción está a un 40% del nivel anterior.

Por este motivo, Acindar decidió extender el parate de su planta en Villa Constitución. Los hornos estarían apagados por tres semanas y el sector de materia prima de reducción directa (que trabaja el mineral de hierro) pararía su producción por 75 días.

Son 5.000 trabajadores que quedarán suspendidos entre operarios de planta, contratados, obreros de talleres y transportistas entre otros.

La UOM de Villa Constitución, a través de su secretario general Pablo González, anunció públicamente que extendieron el acuerdo con la empresa para la suspensión de los trabajadores tercerizados con el pago al 83% de su salario. Y que cuando se conozca la fecha exacta del próximo parate se negociarán las suspensiones de los trabajadores de planta. La empresa ofreció suspensiones al 70% del salario, pero no hubo acuerdo.

Mientras tanto, la empresa avanza con un plan de retiros voluntarios. Ya hubo numerosos despidos de contratados en los últimos meses y de cuatro turnos han pasado a producir en tres.

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