Economía
La moneda rusa tocó mínimos históricos y ya vale menos que 1 peso argentino
Luego de devaluarse más de 30% el lunes, la relación es de 0,96 pesos argentinos por rublo. Sucede en medio de la invasión a Ucrania y tras la contraofensiva de occidente a través de la desconexión de la red interbancaria Swift

En medio de la invasión de Rusia a Ucrania y las consecuentes medidas financieras llevadas a cabo por Occidente a través de la desconexión de la red interbancaria Swift, el rublo ruso se desplomó más de 30% el lunes y si bien se recupera en torno a un 5% este martes, sigue en mínimos históricos y ya vale menos que el peso argentino, unas de las monedas más devaluadas en el último año junto a la lira turca.
El rublo registraba hoy una suba de alrededor del 2% en las primeras operaciones de la jornada, tras la estrepitosa caída del lunes, en el marco de la crisis financiera que atraviesa Rusia, sin embargo, la relación es de 0,96 pesos argentinos por rublo.
El país presidido por Vladimir Putin recibió numerosas sanciones económicas que lo aislaron del mundo luego de invadir Ucrania. Este martes, la moneda rusa experimentaba una suba de más de 2% y cotizaba a USD 96,80, tras el histórico desplome del lunes, cuando la divisa llegó a bajar hasta un 30 por ciento.
Por otro lado, la suerte del peso argentino, lejos de toda crisis militar, está signada por la necesidad del Gobierno de frenar el atraso del tipo de cambio oficial respecto de la inflación. El dólar mayorista intentó funcionar como ancla inflacionaria durante 2021. Avanzó 22% en el año mientras la inflación superó el 50 por ciento.
Cabe recordar que el rublo se mantuvo desde 2003 y por más de una década debajo del peso argentino en medio de la transición de una economía socialista a una capitalista de mercado. A partir de 2014, la economía rusa empezó a sufrir una serie de altibajos, como consecuencia de la caída de los precios del petróleo y las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea y una fuerte fuga de capitales. Recién a partir de mediados de 2020 el rublo logró superar en valor al peso argentino hasta que el derrumbe que registró esta semana en medio de la escala bélica con Ucrania lo volvió a dejar por debajo de nuestra moneda.
Respecto a la caída del rublo, las potencias occidentales decidieron durante el último fin de semana prohibir las operaciones del Banco Central ruso y expulsar a algunos bancos de ese país del sistema internacional Swift. Esas medidas provocaron una masiva fuga de capitales, situación que afecta la estructura financiera rusa.
El lunes, el rublo se derrumbó pero luego recortó esa caída en torno al 17%, por la decisión de las autoridades rusas de que las empresas exportadoras de energía, como Gazprom o Rosneft, dispongan la conversión a rublos de sus ingresos en divisas ante la incapacidad del Banco Central de intervenir.
Por su parte, la Bolsa de Comercio de Moscú permanecía sin operaciones este martes, al igual que en la jornada anterior: hasta el momento, no se informó oficialmente cuándo retomará su actividad.
En este marco, las petroleras Shell, BP y la noruega Equinor anunciaron que abandonarán sus posiciones en Rusia, mientras que bancos multinacionales, aerolíneas y fabricantes de automóviles también recortaron sus envíos al país.
El banco central ruso afirmó que está capacitado para mantener la estabilidad financiera del país a pesar del congelamiento de sus activos internacionales anunciada en la víspera por Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y Reino Unido, en una de las sanciones más duras recibidas por Rusia desde que comenzó su invasión de Ucrania.
Estas sanciones -que también comprenden la exclusión de algunos bancos rusos del mecanismo financiero Swift- paralizan buena parte de los 600.000 millones de euros en oro y divisas de la autoridad monetaria.
El objetivo de las sanciones es hacerle pagar a Putin un alto costo económico e interno y convertir a Rusia un “paria financiero internacional”, desactivando la operatividad de los bancos rusos y “desarmando” al Banco Central, conducido por Elvira Nabiulina, una economista y asesora de la máxima confianza del líder ruso.
La idea es que al no poder comprar rublos de otros bancos centrales, la moneda rusa colapsará, aumentará la inflación y se complicará la situación interna de Putin.
Sin embargo, tras estas sanciones, el Banco de Rusia anunció una batería de medidas económicas: suba de tasas de interés al 20%, cierre de la operativa bursátil y controles de capitales para inversores extranjeros.
No hay que perder de vista que el conjunto de medidas contra el país que preside Vladimir Putin crece y hace que cada día la guerra cueste más.
Las acciones petroleras que podían actuar en el mercado financiero cayeron hasta 76% el lunes, los principales fondos de inversión del mundo se retiraron del mercado ruso, las grandes petroleras del mundo deshicieron sus convenios de asociación e inversión, Morgan Stanley los eliminó de su índice MCSI, donde la Argentina está en una de las calificaciones más bajas (standalone) y J. P. Morgan anunció que están a punto de entrar en recesión porque la economía se contraerá 20% en el segundo trimestre del año y terminará con una caída anual de 3,5 por ciento.
Economía
John Foos cierra su producción en el país, 50 familias nuevas sin trabajo

La histórica empresa argentina John Foos, fundada en la década de 1980 y referente de la moda adolescente en los ’90, anunció en las últimas horas el cierre definitivo de su planta de producción en Beccar, partido de San Isidro.
La compañía comunicó que antes de finalizar el mes de abril cesará por completo la fabricación nacional para enfocarse exclusivamente en la importación de productos terminados provenientes de países asiáticos.
De una plantilla que alcanzaba casi los 400 trabajadores en 2023, la empresa llega a este cierre con apenas 50 empleados a inicios de 2026, la mayoría de los cuales serán desvinculados. Según trascendió, la firma ofreció acuerdos de indemnización que oscilan entre el 60% y el 70%, bajo la advertencia de que podría solicitar un concurso preventivo de no lograrse acuerdos rápidos.
Economía
Según el Indec, la canasta de crianza superó los $540 mil pesos en agosto

El aumento en el costo de crianzas se posicionó por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto
Los hogares necesitaron entre $432.161 y $542.183 en agosto para cubrir los gastos de un niño, según su edad, de acuerdo con la canasta de crianza de la primera infancia, la niñez y la adolescencia (0 a 12 años), reveló este lunes el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
La crianza para un menor de 1 año se ubicó en los $432.161: $131.480 fueron en costos de bienes y servicios, mientras que los $300.681 fueron gastos del cuidado. Esto representó un aumento del 17,7 % en comparación con el mismo mes del año anterior y del 0,9 % con respecto a julio.
Para la crianza de un niño entre 1 y 3 años, el costo total fue de $513.406. Ese número estuvo compuesto por $169.771 en bienes y servicios y $343.635 en cuidados. Interanualmente aumentó 17,9 %, mientras que mensualmente se incrementó un 0,9 %.
Con respecto a niños de 4 a 5 años, la canasta total fue de $430.996, compuesta de $216.224 en costos de bienes y servicios y $214.772 en costos de cuidado. Esto significó una suba del 19,3 % interanual y 0,9 % mensual.
Por último, en la franja de 6 a 12 años el costo fue de $542.183, el más alto: $268.227 en gastos de bienes y servicios y $273.956 en gastos de cuidados. Incrementos del 19,2 % interanual y del 0,9 % mensual.
Variación por debajo del IPC
De esta manera, el aumento en el costo de crianzas se posicionó por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto, el cual fue del 1,9 %.
La canasta de crianza mide los costos asociados a la crianza de niños y adolescentes desde los 0 hasta los 12 años. Toma en consideración los gastos en bienes y servicios como alimentación, vestimenta, vivienda, transporte y salud, así como los costos de cuidado, basados en el tiempo dedicado a estas tareas y valorados según la categoría de “Asistencia y cuidado de personas” del Régimen de Trabajo de Casas Particulares.
Economía
Acindar volverá a parar en junio la producción en la planta de Villa Constitución por la caída de las ventas

La empresa Acindar sufre el impacto de la caída en la demanda de acero por parte de la industria y la construcción producto de la recesión económica. Hay 5.000 trabajadores afectados.
La conducción nacional de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), encabezada por Abel Furlán, recibió la noticia de un nuevo parate en la planta de la empresa Acindar (Arcelor-Mital) ubicada en Villa Constitución. Según detallaron, la medida se tomaría a partir de junio y sería aproximadamente por tres semanas.
Al respecto, los argumentos que vienen sosteniendo desde la empresa para realizar diferentes ajustes se enfocan en la fuerte caída en la demanda de acero en la industria y en la construcción pública y privada, producto de la recesión económica que afecta a la mayoría de las actividades del país.
La actual política económica está poniendo en jaque a la producción industrial y los números caen en picada. Se calcula que actualmente la producción está a un 40% del nivel anterior.
Por este motivo, Acindar decidió extender el parate de su planta en Villa Constitución. Los hornos estarían apagados por tres semanas y el sector de materia prima de reducción directa (que trabaja el mineral de hierro) pararía su producción por 75 días.
Son 5.000 trabajadores que quedarán suspendidos entre operarios de planta, contratados, obreros de talleres y transportistas entre otros.
La UOM de Villa Constitución, a través de su secretario general Pablo González, anunció públicamente que extendieron el acuerdo con la empresa para la suspensión de los trabajadores tercerizados con el pago al 83% de su salario. Y que cuando se conozca la fecha exacta del próximo parate se negociarán las suspensiones de los trabajadores de planta. La empresa ofreció suspensiones al 70% del salario, pero no hubo acuerdo.
Mientras tanto, la empresa avanza con un plan de retiros voluntarios. Ya hubo numerosos despidos de contratados en los últimos meses y de cuatro turnos han pasado a producir en tres.




















